La escasez de talento sigue creciendo y lo seguirá haciendo
- Cuida la imagen de tu empresa. Qué es lo que se publica y a qué información se accede por redes sociales y otros medios de comunicación.
- Sé honesto en lo que buscas y en el proyecto, tanto en sus alicientes cómo en sus dificultades. El candidato que sospecha de lo que se le cuenta, fácilmente rehúye el proyecto planteado.
- Transmite tu empresa con orgullo, pero sin trampas. Hay que ser claro y mostrar convicción.
- Sé transparente al explicar las funciones, entra en detalle. Evita los eufemismos y las generalidades.
- Evita la arrogancia ante el candidato. Los buenos candidatos fácilmente tienen varias opciones. Hay que atraer con persuasión, humildad y concreción.
- Sé flexible en las condiciones laborales. No es sólo dinero, algunos candidatos, especialmente el talento joven, valoran la autonomía para gestionar su tiempo y otro tipo de beneficios.
- Intenta no demorar los pasos del proceso. Ciertas posiciones son muy buscadas y el candidato es posible que no espere mucho tiempo por ti y además puede perder el interés.
- Haz que el proceso sea ágil. El candidato quizás no está preparado para cinco entrevistas, algunas de ellas, a veces, redundantes.
- Debes estar preparado para ser flexible también con el perfil. A veces es posible que no encuentres el 100% de lo que buscas. Una buena actitud puede suplir ciertos conocimientos.
- Se consciente que, en algunos casos, ya no hay tres candidatos para elegir uno. Si te encaja, no lo pienses mucho más y decídete pronto.
- Confía en un buen profesional experto que sabe cómo identificar y atraer el talento. El candidato que ve una consultora especializada llevando el proceso valora más positivamente el proyecto y la empresa. Ve más interés y compromiso por hacer las cosas bien.
